MASC en la práctica: qué ha cambiado realmente antes de acudir a los tribunales

Desde el 3 de abril de 2025, presentar una demanda ya no siempre es el primer paso. En numerosos conflictos civiles y mercantiles es necesario intentar previamente una solución negociada y acreditar correctamente ese intento.

Actualizado en julio de 2026

Desde el 3 de abril de 2025, muchas personas que desean presentar una demanda civil o mercantil deben intentar antes una solución extrajudicial mediante un Medio Adecuado de Solución de Controversias, conocido por sus siglas MASC.

La principal novedad no consiste en que las partes estén obligadas a alcanzar un acuerdo. Lo obligatorio, con carácter general y salvo las excepciones legales, es intentar negociar de buena fe, hacerlo de una forma adecuada para el conflicto y conservar documentos que permitan demostrarlo ante el tribunal.

La Ley Orgánica 1/2025 convirtió este intento negociador en un requisito para que puedan admitirse numerosas demandas civiles. Además, exige que el asunto planteado durante la negociación coincida sustancialmente con el que después se pretende llevar a juicio.

¿Qué son exactamente los MASC?

Los MASC son actividades de negociación dirigidas a encontrar una solución extrajudicial a un conflicto. Las partes pueden negociar directamente, actuar a través de sus abogados o contar con la intervención de una tercera persona neutral.

MASC
Presentar una demanda ya no siempre es el primer paso.

No existe un único procedimiento válido. Entre las opciones previstas se encuentran:

  • La negociación directa entre las partes.
  • La negociación entre abogados.
  • La mediación.
  • La conciliación privada.
  • La conciliación ante notario, registrador, letrado de la Administración de Justicia o juez de paz.
  • La oferta vinculante confidencial.
  • La opinión de una persona experta independiente.
  • El proceso de Derecho colaborativo.

La legislación permite elegir el mecanismo que mejor se adapte a la naturaleza, la cuantía y la complejidad del conflicto.

¿Qué ha cambiado realmente antes de presentar una demanda?

En numerosos conflictos civiles y mercantiles es necesario intentar previamente una solución negociada.

1. Demandar ya no siempre es el primer paso

Antes de la reforma era habitual enviar una reclamación, esperar una respuesta y acudir directamente al juzgado si el problema no se resolvía.

Ahora, en muchos procedimientos civiles y mercantiles, es necesario demostrar que se ha intentado previamente una negociación. Este trámite recibe el nombre de requisito de procedibilidad.

En términos sencillos: si el MASC es obligatorio para el asunto concreto y no se acredita correctamente, la demanda puede encontrar problemas para ser admitida.

La obligación entró en vigor el 3 de abril de 2025.

2. No basta con decir que se intentó hablar

Una llamada telefónica, una conversación informal o varios mensajes sin una propuesta clara pueden resultar insuficientes.

La ley exige que el intento de negociación quede documentado. El documento debe permitir identificar:

  • A las personas implicadas.
  • El conflicto que se pretende resolver.
  • La fecha de la solicitud o de las reuniones.
  • La recepción de la invitación o propuesta por la otra parte.
  • La intervención de profesionales o de una tercera persona neutral, cuando exista.

Cuando no haya intervenido una persona neutral, podrá utilizarse un documento firmado por las partes o cualquier prueba que demuestre que la otra persona recibió la invitación para negociar y pudo conocer su contenido íntegro.

Por eso, uno de los mayores cambios prácticos es que la reclamación previa debe diseñarse pensando tanto en la negociación como en una posible demanda posterior.

3. La negociación debe referirse al mismo conflicto

Debe existir negociación previa a la demanda sobre el mismo conflicto.

No sirve intentar negociar una cuestión genérica y demandar después por un asunto diferente.

Debe existir identidad entre el objeto de la negociación y el objeto esencial del futuro litigio. Esto no significa que las cantidades o las peticiones tengan que redactarse con absoluta rigidez, pero sí que la otra parte debe haber tenido una oportunidad real de conocer y negociar el problema que después se llevará al tribunal.

Por ejemplo, si se quiere reclamar el incumplimiento de un contrato, la comunicación debería identificar el contrato, explicar el incumplimiento, indicar qué solución se solicita y ofrecer un cauce razonable para negociar.

4. Elegir el MASC adecuado se ha convertido en una decisión estratégica

No todos los conflictos necesitan el mismo procedimiento.

Una reclamación de cantidad claramente cuantificada puede abordarse mediante negociación directa o una oferta vinculante confidencial. Un desacuerdo familiar, hereditario, vecinal o societario con una relación continuada puede requerir mediación. Una discrepancia técnica puede beneficiarse de la opinión de una persona experta independiente.

La elección afecta a:

  • La duración del procedimiento.
  • Su coste.
  • La posibilidad de conservar la relación entre las partes.
  • La confidencialidad.
  • La fuerza jurídica del acuerdo.
  • La documentación disponible si finalmente es necesario demandar.

El objetivo no debería ser realizar un trámite aparente para “conseguir un papel”, sino utilizar el procedimiento que ofrezca una posibilidad razonable de resolver el conflicto.

¿En qué asuntos es obligatorio intentar un MASC?

La procedibilidad de la aplicación de la mediación depende de cada caso concreto.

Con carácter general, el requisito afecta a numerosos procesos declarativos civiles y a diferentes procesos especiales.

Puede aparecer, entre otros, en conflictos relacionados con:

  • Incumplimientos de contratos.
  • Reclamaciones de cantidades.
  • Arrendamientos.
  • Comunidades de propietarios.
  • Herencias y divisiones patrimoniales.
  • Conflictos entre empresas.
  • Responsabilidad civil.
  • Determinadas controversias familiares sobre materias disponibles.
  • Reclamaciones de consumidores, sin perjuicio de los procedimientos sectoriales aplicables.

La aplicación debe analizarse caso por caso. Que un asunto sea “civil” no significa automáticamente que cualquier MASC sea válido ni que todos los procedimientos estén sometidos al mismo régimen.

¿Cuándo no es obligatorio acudir previamente a un MASC?

La Ley Orgánica 1/2025 establece varias excepciones. Entre ellas se encuentran determinados procedimientos sobre:

  • Tutela civil de derechos fundamentales.
  • Filiación, paternidad y maternidad.
  • Medidas judiciales de apoyo a personas con discapacidad.
  • Protección urgente de menores.
  • Tutela sumaria de la posesión.
  • Demolición urgente de elementos en estado de ruina.
  • Juicio cambiario.
  • Solicitud de medidas cautelares previas.
  • Diligencias preliminares.
  • Demandas ejecutivas.
  • Determinados expedientes de jurisdicción voluntaria.

Este régimen tampoco se aplica, como tal, a las materias penal, laboral y concursal ni a los conflictos incluidos en el título cuando una de las partes pertenece al sector público. Estas materias pueden tener sus propios procedimientos o requisitos previos.

Hay determinadas materias que tienen su propios procedimientos o requisitos previos.

También existen límites cuando el conflicto afecta a derechos sobre los que las partes no pueden disponer o cuando la mediación está legalmente prohibida.

Ante la duda, conviene comprobar la naturaleza exacta de la acción antes de enviar una reclamación o dejar transcurrir un plazo.

¿Qué ocurre si la otra parte no contesta o se niega a negociar?

La negativa de la otra parte no impide necesariamente acudir a los tribunales.

Lo importante es poder acreditar que recibió —o que se intentó comunicar correctamente— una invitación concreta para negociar.

La negativa a negociar no agota las posibilidades en el ámbito de los MASC

Con carácter general, se considera terminada sin acuerdo la negociación cuando:

  • Transcurren 30 días naturales desde la recepción de la solicitud sin celebrarse una primera reunión ni obtenerse respuesta escrita.
  • Transcurren 30 días desde una propuesta concreta sin respuesta o acuerdo.
  • Pasan tres meses desde la primera reunión sin alcanzarse un acuerdo.
  • Una de las partes comunica por escrito que da por terminada la negociación.

Las partes pueden acordar continuar negociando más allá de esos plazos.

La ausencia de respuesta, por tanto, no deja al reclamante indefenso. Pero será fundamental conservar el justificante de envío, recepción y contenido de la comunicación.

¿Sirve cualquier burofax para cumplir el requisito?

No necesariamente.

El burofax es un medio de comunicación que puede ayudar a demostrar el envío, la recepción y el contenido. Sin embargo, lo relevante no es únicamente el canal utilizado, sino que la comunicación constituya una verdadera invitación o propuesta de negociación.

Una comunicación correctamente planteada debería:

  1. Identificar a las partes.
  2. Explicar con claridad el conflicto.
  3. Concretar qué se reclama.
  4. Proponer una solución o manifestar una voluntad real de negociar.
  5. Indicar un canal y un plazo razonable de respuesta.
  6. Permitir acreditar su contenido íntegro y recepción.

Un simple requerimiento de pago que no ofrezca ningún espacio real para negociar podría generar dudas sobre el cumplimiento del requisito.

¿Es obligatorio contratar a un abogado para realizar un MASC?

No siempre.

Las partes pueden acudir asistidas por un abogado, pero la asistencia letrada solo es obligatoria con carácter general cuando se utiliza una oferta vinculante confidencial, salvo que la cuantía del conflicto no supere los 2.000 euros o una norma sectorial establezca otra cosa.

Aun cuando no resulte obligatorio, el asesoramiento profesional puede ser especialmente conveniente cuando:

  • Existen plazos de prescripción o caducidad próximos.
  • La cuantía es elevada.
  • Hay varios contratos o personas implicadas.
  • La otra parte ya cuenta con abogado.
  • La propuesta puede generar obligaciones importantes.
  • Se pretende que el acuerdo pueda ejecutarse posteriormente.
  • Existe riesgo de formular reclamaciones contradictorias.

El valor del asesoramiento no está únicamente en enviar una comunicación. También consiste en determinar qué se puede reclamar, elegir el MASC más adecuado y evitar que la negociación perjudique una futura estrategia judicial.

¿Los plazos para reclamar se detienen durante la negociación?

La solicitud para iniciar un MASC puede interrumpir la prescripción o suspender la caducidad desde que conste el intento de comunicación a la otra parte, siempre que el objeto de la negociación esté correctamente definido.

Si la otra parte no responde o no se celebra una primera reunión, el cómputo se reinicia o reanuda, con carácter general, transcurridos 30 días naturales.

Cuando el procedimiento termina sin acuerdo, la demanda deberá presentarse dentro del plazo de un año para que el intento negociador siga cumpliendo el requisito de procedibilidad. Existen reglas específicas para las medidas cautelares.

Esto no significa que siempre sea seguro esperar. Los efectos sobre los plazos dependen del tipo de acción y de cómo se haya realizado la comunicación. En asuntos urgentes, es recomendable revisar los plazos antes de iniciar cualquier negociación.

¿Lo que se dice durante el MASC puede utilizarse después en el juicio?

Como regla general, no.

El proceso negociador y la documentación utilizada son confidenciales. La confidencialidad afecta a las partes, sus abogados y la tercera persona neutral.

Sí puede acreditarse que el intento existió, quién participó, cuál era el objeto de la controversia y cómo terminó. Lo que normalmente no puede aportarse al juicio es el contenido de las conversaciones, propuestas o documentos confidenciales, salvo las excepciones previstas legalmente.

Esta protección permite negociar con mayor libertad, pero exige separar correctamente:

  • El documento que acredita el intento.
  • Las comunicaciones confidenciales.
  • Las pruebas del conflicto que ya existían con independencia de la negociación.

¿Qué valor tiene el acuerdo alcanzado?

El acuerdo puede resolver todo el conflicto o únicamente una parte. Una vez firmado, resulta vinculante para las partes, que no podrán demandar posteriormente por el mismo objeto salvo que exista una causa legal para solicitar su nulidad.

Para que el acuerdo pueda ejecutarse directamente como un título ejecutivo, normalmente deberá elevarse a escritura pública, homologarse judicialmente cuando proceda o formalizarse mediante alguno de los instrumentos expresamente previstos por la ley.

Por este motivo, no basta con conseguir un “sí”. El acuerdo debe ser claro y regular adecuadamente:

  • Qué debe hacer cada parte.
  • En qué plazo.
  • Cómo se realizará el pago o cumplimiento.
  • Qué ocurre si se incumple.
  • Qué asuntos quedan definitivamente resueltos.
  • Cómo se formalizará para facilitar su ejecución.

¿Puede influir el MASC en las costas del juicio?

Sí.

Si el conflicto termina en los tribunales, el órgano judicial puede valorar la colaboración de las partes durante el intento de solución consensuada. La negativa injustificada a participar o una conducta que pueda considerarse abusiva puede influir en la decisión sobre las costas y, en determinados supuestos, en la imposición de sanciones.

Esto no significa que rechazar cualquier propuesta provoque automáticamente una condena en costas. Las partes conservan su libertad para no aceptar acuerdos perjudiciales. Sin embargo, ignorar sin motivo un procedimiento adecuado o utilizar la negociación de manera meramente obstructiva puede tener consecuencias.

Errores frecuentes al intentar cumplir el requisito MASC

Enviar una reclamación demasiado genérica

La otra parte debe poder identificar el conflicto y comprender qué se pretende negociar.

No acreditar el contenido de la comunicación

Un justificante de envío sin prueba del contenido puede resultar insuficiente.

Reclamar judicialmente algo distinto

La demanda debe guardar una relación sustancial con el asunto sometido previamente a negociación.

Confundir negociar con renunciar

Intentar un acuerdo no obliga a aceptar una propuesta desfavorable ni supone renunciar a acudir después a los tribunales.

No controlar los plazos

La negociación puede afectar a la prescripción y a la caducidad, pero no elimina la necesidad de realizar un seguimiento riguroso.

Elegir el medio más rápido y no el más adecuado

Una negociación directa puede ser suficiente en algunos casos. En otros, la intervención de una persona mediadora, conciliadora o experta puede aumentar considerablemente las posibilidades de acuerdo.

Firmar un acuerdo difícil de ejecutar

Un acuerdo ambiguo puede generar un segundo conflicto. Debe prever obligaciones, fechas, consecuencias del incumplimiento y, cuando corresponda, su elevación a escritura pública u homologación.

Cómo se desarrolla un MASC correctamente

Un procedimiento bien diseñado suele seguir estas fases:

1. Análisis jurídico inicial

Se estudia el conflicto, la documentación disponible, los plazos y la posible reclamación judicial.

2. Elección del medio adecuado

Se decide entre negociación, mediación, conciliación, oferta vinculante, opinión experta u otra modalidad.

3. Preparación de la invitación

Se delimita el objeto del conflicto y se formula una propuesta clara, sin revelar innecesariamente la estrategia jurídica.

4. Comunicación acreditada

La invitación se envía mediante un sistema que permita probar la identidad del remitente, el contenido, la fecha y la recepción o intento de recepción.

5. Negociación

Las partes intercambian propuestas directamente, mediante sus profesionales o con la ayuda de una tercera persona neutral.

6. Documentación del resultado

Si no existe acuerdo, se obtiene el documento necesario para acreditar el intento. Si existe, se redacta un acuerdo completo y jurídicamente seguro.

7. Formalización o demanda

El acuerdo puede elevarse a escritura pública u homologarse cuando corresponda. Si no hay solución, se prepara la demanda incorporando la documentación acreditativa del MASC.

El Ministerio de Justicia también ha habilitado PIMASC, una plataforma para que determinados profesionales generen documentos normalizados y firmados digitalmente que acrediten distintos intentos de solución extrajudicial.

MASC: ¿un trámite obligatorio o una oportunidad real?

Es importante determinar fehacientemente las particularidades de cada MASC

Depende de cómo se utilice.

Un intento improvisado puede convertirse en una demora y generar problemas procesales. Un MASC bien preparado permite, en cambio:

  • Conocer la posición real de la otra parte.
  • Resolver el conflicto sin esperar una sentencia.
  • Reducir costes y desgaste emocional.
  • Diseñar soluciones que un tribunal no podría imponer.
  • Preservar relaciones familiares, vecinales o comerciales.
  • Preparar mejor la demanda cuando el acuerdo no es posible.

El cambio más importante no es únicamente jurídico. Desde 2025, la estrategia de resolución del conflicto comienza antes de presentar la demanda.

Asesoramiento para iniciar un MASC

Una negociación bien planteada aumenta las posibilidades de resultados positivos.

Cada controversia necesita una estrategia diferente. El medio adecuado para una reclamación de cantidad puede no ser el más conveniente para un conflicto hereditario, familiar, contractual o empresarial.

Nuestro servicio de MASC incluye:

  • Análisis inicial del caso y de los plazos.
  • Comprobación del requisito de procedibilidad.
  • Selección del mecanismo más adecuado.
  • Redacción y envío acreditado de la invitación.
  • Negociación con la otra parte o sus profesionales.
  • Preparación y revisión del acuerdo.
  • Emisión o recopilación de la documentación necesaria.
  • Coordinación con la vía judicial si no se alcanza una solución.

Antes de enviar una reclamación improvisada o dejar pasar un plazo, solicita una valoración de tu caso. Una negociación correctamente planteada puede resolver el conflicto y, si no lo consigue, evitar problemas al presentar posteriormente la demanda.

En Lema e Co. ayudamos a particulares y empresas a iniciar procedimientos MASC en Galicia, tanto de forma presencial como online.


Preguntas frecuentes sobre los MASC

¿Hay que llegar a un acuerdo antes de demandar?

No. Lo que se exige en numerosos asuntos es intentar una negociación de buena fe y poder acreditarla. Si no existe acuerdo, podrá acudirse a los tribunales cuando se hayan cumplido los requisitos aplicables.

¿Qué pasa si la otra persona no quiere participar?

Su negativa no impide necesariamente presentar la demanda. Debe conservarse la prueba de que recibió o pudo recibir una invitación válida para negociar.

¿Cuánto tiempo hay que esperar si no responde?

Como regla general, la negociación puede entenderse terminada si transcurren 30 días naturales desde la recepción de la solicitud sin reunión ni respuesta escrita. Existen otros plazos según cómo se desarrolle el procedimiento.

¿La mediación es el único MASC válido?

No. También pueden utilizarse la negociación directa, la conciliación, una oferta vinculante confidencial, la opinión experta independiente, el Derecho colaborativo y otros procedimientos reconocidos legalmente.

¿Un correo electrónico sirve para acreditar el intento?

Puede servir si permite demostrar la identidad de las partes, el contenido íntegro, la fecha y la recepción de la invitación. La idoneidad de la prueba debe valorarse según las circunstancias del caso.

¿Puedo negociar directamente sin abogado?

En muchos supuestos, sí. No obstante, contar con asesoramiento puede evitar errores sobre los plazos, el contenido de la reclamación, la elección del MASC y la redacción del acuerdo.

¿Qué ocurre si alcanzamos un acuerdo y después se incumple?

El acuerdo es vinculante. Para facilitar su ejecución forzosa puede ser necesario elevarlo a escritura pública u obtener su homologación judicial, según el caso.

¿Cuánto cuesta un MASC?

Depende del mecanismo elegido, la complejidad y la intervención de abogados, mediadores, conciliadores o expertos. La ley contempla también mecanismos públicos y la posible cobertura de asistencia jurídica gratuita cuando se cumplan los requisitos.


Aviso legal

Este contenido tiene carácter informativo y no sustituye el asesoramiento jurídico individualizado. La aplicación del requisito MASC, sus excepciones y sus efectos sobre los plazos deben analizarse atendiendo al procedimiento y a las circunstancias concretas de cada caso.